Calixtlahuaca: esculturas admirables en un yacimiento prehispánico

“Calixtlahuaca” es una palabra náhuatl que significa “lugar de casas en la llanura” y hoy en día es un importante yacimiento prehispánico considerado como uno de los asentamientos más significativos de la cultura matlatzinca, en la región del Valle de Toluca.
Calixtlahuaca estuvo habitado desde el periodo Preclásico, es decir, del 2,500 a.C. al 200 d.C. Por lo tanto, tuvo una prolongada historia, a lo largo de la cual, sus habitantes se relacionaron con los miembros de otras culturas indígenas de Mesoamérica, como es el caso de los habitantes de Teotihuacán.

Para el periodo Posclásico, Calixtlahuaca ya se había consolidado como un sitio de gran relevancia en toda esta región del México Antiguo. Como muestra de su importancia, hay que mencionar la estratégica ubicación que tenía, a medio camino entre el imperio mexica y el reino tarasco. A la postre, su envidiable potencial agrícola decidió a los aztecas a conquistar Calixtlahuaca en 1474.

Precisamente a la época de dominio azteca, corresponden gran parte de las construcciones que hoy en día pueden visitarse en Calixtlahuaca. De acuerdo a las características topográficas del área, tales estructuras fueron construidas sobre grandes terrazas.

Probablemente el edificio denominado como Templo de Ehécatl-Quetzalcóatl, sea el perfecto punto de inicio para una exploración de este yacimiento prehispánico mexiquense. Ehécatl-Quetzalcóatl era el único dios al que se le construían templos con algunas especiales características, como por ejemplo, la forma redondeada, ya que así se favorecía la libre circulación del viento. Además, en este edificio de Calixtlahuaca fue encontrada una de las esculturas más admirables del dios Ehécatl-Quetzalcóatl, de las que se tenga registro hasta la fecha. En tal representación, se observa a la deidad llevando una máscara bucal con forma de pico de ave. Con esta última, soplaba el viento que antecedía al tiempo de lluvias.

También relevante es el Grupo Calmecac, conjunto de estructuras cuyo nombre refiere a las escuelas prehispánicas en donde se educaba a los nobles. Sin embargo, en este caso, se trata de un conglomerado de recintos alrededor de un gran patio. Algunos de estos habitáculos tenían una utilidad habitacional, mientras que otros eran usados con propósitos administrativos y religiosos.

El Conjunto de Tláloc conforma de tres estructuras levantadas alrededor de una plaza de pequeñas dimensiones, justo en la parte media del cerro Tenismo. Cuando fue explorada la estructura más grande este conjunto, se hallaron diversos objetos relacionados con el culto al dios Tláloc.

Un elemento también relevante de Calixtlahuaca, es el Tzompantli, pequeña estructura que tiene una forma diferente a la habitual. Hay que recordar que los tzompantli eran muros o estructuras decoradas con cráneos, los cuales habían pertenecido a prisioneros de guerra sacrificados.

Fuente: Mexplora. Zonaarqueológica